En un mundo rápido, lleno de estímulos y rutinas apretadas, necesitamos un lugar donde frenar. El dormitorio debería ser ese espacio: no solo un sitio donde dormir, sino un rincón profundamente reparador. Crear un dormitorio terapéutico significa convertirlo en un entorno que cuide de tu descanso, tu estado mental y tu energía diaria. ¡Y lo